La reciente aprobación por parte de Estados Unidos de la venta de motores F110 para el caza turco KAAN, junto con señales positivas sobre el posible regreso de Turquía al programa F-35, ha generado preocupación en Atenas. Esta decisión estadounidense se produce en vísperas de la cumbre de la OTAN. Grecia percibe estos acontecimientos como un fortalecimiento significativo de las capacidades aéreas de Turquía. La venta de los motores F110 es crucial para el desarrollo del KAAN, el caza nacional turco de quinta generación. Atenas considera que estos avances podrían alterar el equilibrio de poder en la región del Egeo. La reacción griega subraya las tensiones existentes entre ambos países en materia de defensa y seguridad.