El gobierno griego, a través de declaraciones del Ministro de Protección Ciudadana, Giorgos Veltsos, ha intensificado sus esfuerzos para contrarrestar la creciente amenaza de grupos anarquistas. Veltsos ha expresado su preocupación por el aumento de actividades violentas y la organización de estos grupos, calificándolos de una amenaza directa a la seguridad pública y la estabilidad del país. Las declaraciones sugieren una inminente operación policial para desmantelar células anarquistas y desarticular sus redes de apoyo. El ministro ha enfatizado la determinación del gobierno de aplicar la ley con firmeza contra aquellos que recurren a la violencia y el vandalismo. Esta postura refleja una creciente tensión entre el gobierno y los movimientos sociales radicales en Grecia. Se espera que las medidas anunciadas generen debate sobre el equilibrio entre la seguridad y las libertades civiles. La situación plantea interrogantes sobre el futuro de la protesta social en el país.
