El gobierno griego planea extender la presión fiscal a los individuos con altos ingresos y estilos de vida lujosos, tras un reciente aumento de impuestos sobre los dividendos. Un funcionario de la Autoridad Independiente de Ingresos Públicos (AADE), Haris Athanasiadis, anunció que esta medida busca recaudar 600 millones de euros anuales. La iniciativa se centra en gravar la "superlujosa forma de vida" de aquellos con mayores recursos económicos. Athanasiadis confirmó que el cálculo de esta recaudación se ha realizado internamente. Esta política fiscal forma parte de un esfuerzo más amplio por aumentar los ingresos del Estado griego. Se espera que los detalles específicos sobre cómo se aplicará este impuesto a los estilos de vida lujosos se revelen en el futuro cercano. El objetivo es aumentar la equidad fiscal y fortalecer las finanzas públicas del país.