Las autoridades griegas han anunciado la transferencia de los reclusos del penal de Korydallos a una nueva instalación en Aspropyrgos. Este traslado forma parte de un proyecto de construcción valorado en 765 millones de euros y que abarca una superficie de 55.000 metros cuadrados. La reubicación busca mejorar las condiciones de detención y optimizar la seguridad. Se espera que la nueva prisión albergue a un número significativo de reclusos actualmente en Korydallos. Diversas empresas importantes han mostrado interés en participar en el desarrollo de este ambicioso proyecto. El cronograma de finalización de las obras aún no se ha detallado completamente, pero se espera que se concrete en los próximos años. La iniciativa representa una inversión considerable en el sistema penitenciario griego.
