Grecia ha elevado el límite anual exento de impuestos para propinas electrónicas a 6.000 euros, con efecto retroactivo al 1 de enero de 2026. Esta medida beneficiará especialmente a los trabajadores estacionales de los sectores turístico y de hostelería. El cambio permitirá a los empleados recibir mayores propinas sin tener que declarar impuestos sobre esas cantidades. El gobierno espera que esto incentive la formalización de las propinas electrónicas y mejore las condiciones laborales. La nueva regulación busca simplificar el sistema fiscal para los trabajadores del sector servicios. Se espera un impacto positivo en la economía local al fomentar las propinas digitales. La medida responde a la creciente popularidad de los pagos electrónicos en estos sectores.