El Ministerio de Asuntos Exteriores griego ha manifestado su disconformidad ante las autoridades israelíes por la prohibición de entrada y la expulsión de ciudadanos griegos. Los afectados son representantes de sindicatos laborales que tenían como destino Ramala. Atenas considera inaceptable esta medida y ha transmitido su protesta formalmente a Israel. El gobierno griego no ha especificado el número exacto de ciudadanos afectados por la decisión israelí. Este incidente podría tensar las relaciones bilaterales entre ambos países. Se espera una respuesta por parte de las autoridades israelíes ante la protesta griega. La situación se produce en un contexto de tensiones en la región.