Atenas ha manifestado su desacuerdo con la propuesta de la Unión Europea de prohibir a las empresas comunitarias transportar gas natural ruso a países fuera de la UE. Esta oposición griega representa un obstáculo para la implementación de nuevas sanciones contra Rusia. El gobierno helénico considera que esta medida podría perjudicar sus propios intereses económicos y su suministro energético. La postura de Grecia surge en un contexto de debate sobre la eficacia y el impacto de las sanciones impuestas a Moscú tras la invasión de Ucrania. La propuesta buscaba limitar los ingresos de Rusia derivados de la exportación de gas, pero ahora enfrenta resistencia. Esta discrepancia interna dentro de la UE dificulta la consecución de un frente común frente a Rusia.

English
Français
Español
हिन्दी
中文