El impago de deudas por parte del Estado griego asciende a 2,6 mil millones de euros, afectando significativamente la liquidez del mercado. Una parte considerable, 1,235 mil millones de euros, corresponde a hospitales con facturas sin pagar. Adicionalmente, existen deudas pendientes del e-ΕΦΚΑ (el sistema de seguridad social electrónico) y reembolsos de impuestos retrasados. Estas demoras en los pagos estatales están generando problemas financieros para proveedores y ciudadanos. La falta de liquidez podría obstaculizar la recuperación económica y el normal funcionamiento de servicios esenciales como la atención médica en Grecia. El gobierno enfrenta la presión para resolver esta situación y estabilizar las finanzas públicas. Se espera un impacto negativo continuo si las deudas no se abordan de manera oportuna en el país.