Las autoridades griegas han incrementado las sanciones para quienes instalen tiendas de campaña en las playas y para los conductores que utilicen teléfonos móviles mientras conducen. Las multas por acampar ilegalmente en la costa pueden oscilar entre los 300 y los 3000 euros. Asimismo, se han elevado las penalizaciones por el uso del teléfono móvil al volante, buscando reducir las distracciones y mejorar la seguridad vial. Estas medidas, reportadas por la corresponsal de BNR en Atenas, forman parte de un esfuerzo por regular el espacio público y reforzar las normas de tráfico. El gobierno griego busca proteger las playas y garantizar un entorno más seguro en las carreteras. Se espera que estas nuevas regulaciones sean aplicadas rigurosamente durante la temporada turística. La finalidad es disuadir estas prácticas y promover el cumplimiento de las leyes vigentes.