Organizaciones de la sociedad civil están desafiando la falta de acción de líderes mundiales y potencias globales en la resolución de problemas urgentes. La iniciativa surge de la creencia de que el futuro de la humanidad depende de la capacidad de los ciudadanos para organizarse y actuar. Este movimiento de solidaridad busca suplir las deficiencias en la respuesta de las élites y gobiernos ante desafíos globales. Se enfatiza la importancia de la acción popular y la autoorganización como motores de cambio. La situación actual impulsa a la sociedad civil a asumir un papel más protagónico en la búsqueda de soluciones. El futuro, según los promotores, reside en la capacidad de la gente para tomar las riendas y construir un mejor porvenir. La iniciativa busca movilizar recursos y voluntades a nivel popular.