El aumento récord de las matrículas en colegios privados en Nueva Zelanda, superando los $30,000 anuales, está impulsando a más familias a depender de anticipos de herencias y fondos fiduciarios provenientes de sus abuelos. Esta tendencia revela una creciente presión financiera sobre los padres para costear una educación privada de calidad. El fenómeno de la transferencia intergeneracional de riqueza se está manifestando directamente en el sector educativo. Las familias buscan alternativas para hacer frente a estos costos crecientes, recurriendo a la ayuda económica de las generaciones mayores. Esta situación plantea interrogantes sobre la equidad en el acceso a la educación y la creciente brecha económica entre generaciones. Expertos sugieren que esta dinámica podría intensificarse en los próximos años.