La abuela de Gus Lamont, un niño que permanece desaparecido, ha sido declarada culpable de poseer un silenciador de armas de fuego. El fallo fue dictado por un tribunal competente, aunque los detalles específicos de la sentencia no se han revelado completamente. La acusación se centra en la posesión ilegal del dispositivo, sin conexión directa aparente con la desaparición del niño. Este caso se desarrolla en paralelo a la búsqueda continua de Gus Lamont, cuya desaparición sigue siendo un misterio. La abuela enfrentará una multa como resultado de la condena. Las autoridades no han comentado sobre el posible impacto de este fallo en la investigación de la desaparición del menor. Se espera que la sentencia se cumpla en las próximas semanas.