Una fuerte inundación repentina azotó el Gran Cañón, provocando el rescate aéreo de decenas de excursionistas y causando daños significativos en senderos y puentes. Las autoridades confirman al menos un fallecido y temen por la seguridad de 15 personas que se encuentran desaparecidas. El incidente obligó a suspender las actividades turísticas y de senderismo en la zona afectada. Equipos de rescate continúan buscando a los desaparecidos en condiciones difíciles. Las imágenes muestran la fuerza de la corriente y la magnitud de los daños. Se insta a los visitantes a extremar precauciones ante la posibilidad de nuevas inundaciones repentinas. La situación sigue evolucionando y las autoridades mantienen informada a la población.