Un informe de la auditoría general revela que las autoridades de bomberos no cumplieron con los objetivos de reducción de combustible antes de las devastadoras temporadas de incendios de 2024 en la región de Grampians. El estudio señala deficiencias en la implementación de medidas preventivas, como la creación de cortafuegos estratégicos. Estas omisiones podrían haber contribuido a la gravedad de los incendios y ponen en riesgo la seguridad de las propiedades. El informe advierte que la falta de estas acciones preventivas aumenta la vulnerabilidad ante futuros incendios forestales. La auditoría subraya la necesidad de mejorar la planificación y ejecución de las estrategias de mitigación de riesgos. Se insta a las autoridades a priorizar la creación de cortafuegos para proteger a las comunidades y minimizar los daños en caso de nuevos incendios. El incumplimiento de los objetivos plantea interrogantes sobre la eficacia de las políticas actuales de gestión de incendios.
