El senador republicano Lindsey Graham criticó duramente al presidente Donald Trump por sus declaraciones en contra del primer ministro israelí Benjamin Netanyahu tras el ataque israelí en Dahiya. Trump había expresado previamente su desacuerdo con la operación militar israelí. La crítica de Graham representa una inusual disidencia dentro del Partido Republicano hacia la postura del presidente sobre asuntos de política exterior israelí. El senador Graham elogió la operación en Dahiya, considerándola una acción justificada. Este incidente subraya las tensiones existentes entre la administración Trump y algunos miembros de su propio partido con respecto al apoyo a Israel. La reacción de Graham destaca una divergencia en la interpretación de los eventos y la estrategia en la región. El debate interno republicano podría tener implicaciones en la futura política estadounidense hacia Israel y el conflicto palestino-israelí.