Los recién graduados de escuelas secundarias y universidades pueden ahorrar más de 120 euros mensuales registrándose en el servicio de empleo estatal. El Estado cubre el seguro médico de los estudiantes hasta el 31 de agosto, y para los universitarios hasta la fecha de sus exámenes finales. Sin embargo, una vez finalizados los estudios, esta cobertura cesa y es responsabilidad del graduado gestionar su propio seguro. El registro en el servicio de empleo permite mantener la cobertura sanitaria a través de contribuciones estatales, evitando así gastos significativos. Muchos graduados desconocen esta obligación y los beneficios asociados al registro. Ignorar este trámite puede resultar en la pérdida de la cobertura médica y la necesidad de pagar el seguro de forma privada. Se recomienda a los egresados informarse y registrarse para evitar interrupciones en su protección sanitaria.