El portavoz del gobierno polaco, Adam Szłapka, criticó al ministro de Educación, Przemysław Czarnek, por una promesa de campaña incumplida relacionada con la reforma del sistema tributario. Czarnek había prometido, en el pasado, elevar el segundo tramo impositivo de 120.000 a 180.000 zlotys una vez que Ley y Justicia (PiS) llegara al poder. Szłapka expresó su escepticismo ante la propuesta, sugiriendo que el partido tuvo ocho años para implementar la medida y no lo hizo. La declaración del portavoz genera tensión dentro del gobierno y pone en duda la credibilidad de las promesas electorales del partido gobernante. El debate se centra en la política fiscal y la responsabilidad de los funcionarios públicos en el cumplimiento de sus compromisos. La crítica de Szłapka podría indicar divisiones internas en relación con la estrategia económica del gobierno.