El gobierno se ha reunido en una cumbre para abordar la crisis provocada por la sequía. El objetivo principal es encontrar un equilibrio entre mantener la disciplina presupuestaria y proporcionar ayudas al sector agrario. Actualmente, existen tensiones internas dentro del ÖVP y entre los agricultores sobre cómo proceder con quienes no cuentan con seguros. Se busca definir una línea común para asistir a los productores no asegurados. Por otro lado, los partidos SPÖ y Neos han manifestado su escepticismo ante cualquier ayuda que se gestione fuera del presupuesto agrícola. Esta situación refleja la complejidad política de gestionar desastres climáticos bajo restricciones financieras. El resultado de estas negociaciones determinará el alcance del apoyo económico para el campo.