La inauguración del puente Gordie Howe, que conecta Canadá y Estados Unidos, ha sido pospuesta de forma indefinida. El retraso se produce tras las objeciones expresadas en febrero por el expresidente estadounidense Donald Trump. Trump argumentó que Estados Unidos debería poseer al menos la mitad de la infraestructura del puente, nombrado en honor al legendario jugador de hockey canadiense. La disputa sobre la propiedad ha generado tensiones bilaterales y obstaculizado el avance del proyecto. El puente, de gran importancia para el comercio y la conectividad regional, permanece cerrado mientras se negocia una solución. No se ha establecido una nueva fecha para su apertura. La situación refleja una compleja relación comercial entre ambos países.