El precio del oro continuó su descenso el jueves, situándose cerca de su mínimo en más de siete meses. Esta caída se produce en un contexto de fortalecimiento del dólar estadounidense y expectativas crecientes de subidas de tipos de interés por parte de la Reserva Federal (Fed). La perspectiva de una política monetaria más restrictiva por parte de la Fed presiona a la baja sobre el oro, que no genera intereses. Un dólar fuerte también encarece el oro para los compradores que utilizan otras divisas. Analistas señalan que la incertidumbre económica global y la inflación persistente podrían influir en la demanda futura del metal precioso. El oro ha experimentado una presión de venta sostenida en las últimas sesiones debido a estos factores.