El precio del oro ha experimentado un aumento impulsado por la creciente inestabilidad en Oriente Medio y la anticipación de los próximos datos de empleo en Estados Unidos. Tradicionalmente, el oro se percibe como un activo de refugio en tiempos de incertidumbre global, lo que explica su reacción ante la situación geopolítica actual. Sin embargo, el mercado también está atento a la política monetaria. A pesar de su rol como cobertura contra la inflación, el oro se ve afectado negativamente por el incremento de las tasas de interés, ya que no genera rentabilidad propia. Los inversores evalúan cuidadosamente el equilibrio entre estos factores opuestos. La publicación de los datos de empleo estadounidenses podría influir significativamente en la trayectoria futura del precio del oro. El mercado espera señales que indiquen la posible dirección de las tasas de interés.