El precio del oro continúa su ascenso, manteniéndose cercano a los 4.110 dólares la onza, impulsado por una segunda jornada consecutiva de ganancias. Este comportamiento se produce tras la reciente decisión de la Reserva Federal (FED) sobre las tasas de interés, generando expectativas en el mercado. Los operadores ahora se centran en analizar la posible trayectoria futura de estas tasas, anticipando su impacto en el valor del metal precioso. La incertidumbre económica global y la inflación persistente también contribuyen a la demanda de oro como activo de refugio. El mercado observa de cerca las próximas declaraciones de la FED en busca de pistas sobre su política monetaria. Analistas sugieren que la evolución de las tasas será crucial para determinar la dirección del precio del oro en las próximas semanas.