El precio del oro ha experimentado una presión a la baja desde finales de febrero, coincidiendo con el inicio de operaciones militares conjuntas entre Estados Unidos e Israel. Estas acciones bélicas se dirigen contra Irán, generando incertidumbre en los mercados financieros globales. Históricamente, el oro se considera un activo refugio en tiempos de crisis, pero la actual dinámica parece contradecir esta tendencia. Analistas sugieren que la expectativa de una escalada mayor del conflicto, paradójicamente, ha fortalecido al dólar estadounidense, restando atractivo al oro. La fortaleza del dólar, combinado con la cautela de los inversores, ha impulsado la venta de oro y, por ende, la disminución de su precio. Se espera que la evolución del conflicto y la respuesta de Irán sean determinantes para la futura cotización del metal precioso.