El precio del oro experimentó una caída significativa, alcanzando su nivel más bajo en casi dos semanas, impulsada por las recientes declaraciones del presidente de la Reserva Federal. Estas declaraciones, interpretadas como una postura más agresiva (“hawkish”) en relación con la política monetaria, fortalecieron el dólar estadounidense y redujeron el atractivo del oro como activo de refugio. El aumento de las tasas de interés hace que el oro, que no genera intereses, sea menos atractivo para los inversores. Los mercados ahora anticipan una posible continuación de las subidas de tipos por parte de la Fed para controlar la inflación. Analistas señalan que la fortaleza del dólar también contribuye a la presión a la baja sobre el oro. La volatilidad en los mercados financieros mantiene a los inversores atentos a las próximas decisiones de la Fed y su impacto en los precios de los metales preciosos.