General Motors ha anunciado una innovadora medida que permitirá a los propietarios de vehículos eléctricos vender energía de vuelta a la red eléctrica. Esta iniciativa podría transformar a millones de automóviles en fuentes de energía móviles. La compañía ha abierto el camino para una nueva fase en la industria del automóvil eléctrico, permitiendo la venta de electricidad almacenada en las baterías de los vehículos. Se espera que esta tecnología contribuya a estabilizar la red eléctrica y a aumentar la disponibilidad de energía renovable. La medida representa un avance significativo hacia un sistema energético más descentralizado y sostenible en Estados Unidos. Expertos sugieren que este modelo podría replicarse en otros países, impulsando la adopción de vehículos eléctricos y la innovación en el sector energético.