La organización del Mundial de 2026 en Estados Unidos, Canadá y México reabre el debate sobre la legitimidad del boicot en eventos deportivos internacionales. La cuestión central reside en determinar bajo qué circunstancias un boicot se justifica éticamente, considerando el respeto a la dignidad de los pueblos. Este debate no es reciente, y la historia del deporte mundial ofrece ejemplos significativos, como los Juegos Olímpicos de Berlín. El artículo analiza la pertinencia de esta herramienta de protesta en el contexto actual, explorando sus implicaciones y precedentes históricos. Se plantea si el boicot puede ser una respuesta efectiva ante situaciones que atenten contra valores fundamentales. La discusión busca ofrecer una perspectiva informada sobre un tema complejo y sensible en el ámbito deportivo global.