El número de refugiados a nivel mundial ha disminuido por primera vez en años, según datos recientes. A pesar de esta reducción, la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) advierte sobre nuevos peligros derivados de las deportaciones forzadas y la persistencia de conflictos sin resolver. El alto comisionado de ACNUR, Filippo Grandi, ha expresado su preocupación por la creciente tendencia a devolver a los refugiados a sus países de origen, incluso cuando las condiciones de seguridad no lo permiten. Estas devoluciones forzadas podrían poner en riesgo la vida de personas vulnerables. ACNUR enfatiza que la disminución en el número de refugiados no significa que la situación humanitaria global haya mejorado significativamente. La agencia subraya la necesidad de abordar las causas fundamentales del desplazamiento forzado y de encontrar soluciones duraderas para los refugiados y desplazados internos. La organización insta a la comunidad internacional a mantener su apoyo y solidaridad con las personas que se ven obligadas a huir de sus hogares.