Según datos de la ONU, el número de personas desplazadas forzosamente en el mundo ha disminuido por primera vez en diez años. Este descenso se debe, en parte, al retorno de personas a sus países de origen, particularmente a Siria y Ucrania. Aunque la cifra global sigue siendo alarmantemente alta, la tendencia representa un cambio significativo en los patrones de desplazamiento. Los expertos atribuyen estos retornos a una relativa estabilización en algunas zonas de conflicto y a los esfuerzos de asistencia humanitaria. Sin embargo, advierten que la situación sigue siendo frágil y que nuevos conflictos podrían revertir esta tendencia. La ONU continúa monitoreando la situación y brindando apoyo a los refugiados y desplazados internos en todo el mundo. El informe completo detalla las causas y consecuencias de este cambio en el panorama global de desplazamiento forzado.