Irán ha cerrado nuevamente el Estrecho de Ormuz, una vía marítima crucial para el transporte de petróleo a nivel mundial. El cierre, anunciado el sábado, ha generado preocupación en los mercados energéticos internacionales. Esta acción iraní podría interrumpir significativamente el suministro global de petróleo. Como consecuencia, los precios del crudo han experimentado un aumento considerable. El Estrecho de Ormuz es una ruta estratégica, y cualquier interrupción en su tránsito impacta directamente en la economía global. Analistas advierten que la situación podría agravarse si la tensión en la región persiste. Se espera que las próximas horas sean clave para observar la reacción de los mercados y las posibles medidas diplomáticas.