El Banco Mundial prevé que los precios globales del gas natural permanecerán volátiles hasta 2027. Esta inestabilidad se atribuye a una combinación de factores, incluyendo las tensiones geopolíticas existentes a nivel mundial. Las interrupciones en el suministro energético también contribuyen a esta situación, al igual que el aumento constante de la demanda a nivel internacional. El informe del Banco Mundial sugiere que esta volatilidad persistente podría afectar a las economías de diversos países. Se espera que la incertidumbre en el mercado energético continúe en los próximos años. La situación requiere un monitoreo constante y estrategias de mitigación para minimizar los impactos económicos negativos.