A finales de 2025, el número de personas desplazadas forzadas a nivel mundial se situó en 117,8 millones, según datos de Acnur. Esta cifra representa una disminución con respecto a años anteriores, aunque la agencia advierte que muchos retornos a sus lugares de origen se han producido bajo presión. Las condiciones de vida en los países de retorno a menudo son precarias y la inseguridad persiste, lo que genera preocupación sobre la sostenibilidad de estos movimientos. Acnur subraya que, a pesar de la reducción general, la situación humanitaria sigue siendo crítica para millones de personas en todo el mundo. La disminución no implica una mejora significativa en la seguridad o las condiciones de vida que obligaron a estos individuos a desplazarse inicialmente. La agencia continúa monitoreando la situación y brindando asistencia a las poblaciones afectadas.