El aumento del gasto en defensa a nivel mundial está intensificando la competencia por la supremacía en tecnología de aviones de combate. Tradicionalmente, Estados Unidos ha liderado este sector, pero su posición dominante se está volviendo cada vez más vulnerable. Diversas naciones están invirtiendo significativamente en el desarrollo y adquisición de aeronaves de última generación. Este incremento en la inversión sugiere un cambio en el equilibrio de poder aéreo global para el año 2026. La creciente rivalidad impulsa la innovación y la modernización de las fuerzas aéreas en todo el mundo. Se anticipa que en los próximos años surgirán nuevos contendientes desafiando el liderazgo estadounidense en el ámbito de los aviones de combate.
