Una pitón reticulada llamada Judy Foster, de 4.5 metros de largo y 50 kilogramos de peso, ha sido tratada con éxito contra un cáncer agresivo en el zoológico de Chester. La serpiente sufría de un tumor maligno en la mandíbula que amenazaba su vida y que reapareció tras una cirugía inicial. Los veterinarios implementaron un tratamiento experimental combinando quimioterapia con pulsos eléctricos. Recientemente, las pruebas realizadas no mostraron signos de recurrencia de la enfermedad, marcando un hito en el tratamiento oncológico de reptiles. Este caso representa un avance significativo y ofrece esperanza para futuras terapias en animales salvajes. La innovación podría abrir nuevas vías para combatir el cáncer en especies difíciles de tratar.