Investigadores han descubierto fósiles de denisovanos, una especie de homínido extinto, a 60 metros de profundidad cerca de Taiwán. Los restos, que incluyen un fémur y una tibia, datan de hace aproximadamente 45.000 años. Lo sorprendente es la estatura que sugieren estos fragmentos óseos: uno de los individuos medía cerca de 1,90 metros, desafiando las percepciones previas sobre el tamaño de los denisovanos. Este hallazgo, realizado en el Canal de Penghu, podría reescribir la comprensión actual de la evolución humana y la diversidad de homínidos. El análisis detallado de los fósiles se llevó a cabo con tecnología avanzada. La investigación abre nuevas interrogantes sobre la adaptación y el rango de variación física dentro de la familia de los denisovanos.