El partido entre Inglaterra y Ghana en el Mundial finalizó con un empate 0-0, resultado que el entrenador inglés, Thomas Tuchel, atribuyó a la sólida defensa ghanesa. Tuchel describió la muralla defensiva de Ghana como una de las más difíciles de superar que ha enfrentado en su carrera. A pesar del resultado, el técnico instó a los aficionados a mantener la calma y el apoyo al equipo. El encuentro se desarrolló en Foxborough y evidenció las dificultades de Inglaterra para romper el bloque defensivo africano. La falta de goles plantea interrogantes sobre la efectividad del ataque inglés de cara a futuros compromisos. Se espera que el equipo trabaje en soluciones para superar defensas cerradas como la mostrada por Ghana.