Las recientes inundaciones en Accra, Ghana, han cobrado al menos una vida y han provocado el desplazamiento de numerosas familias. Zonas como Weija, Kasoa, Dansoman, Ofankor Barrier y Lakeside se vieron gravemente afectadas, con importantes vías convertidas en ríos. Este evento repite un patrón de desastres que se remonta a hace 66 años, evidenciando una crisis persistente sin solución. Las autoridades enfrentan críticas por la falta de medidas efectivas para mitigar los riesgos de inundación. Las inundaciones interrumpieron el tráfico y la vida cotidiana de los residentes de la capital. La recurrencia de estos episodios plantea serias interrogantes sobre la planificación urbana y la infraestructura de drenaje en Accra.
