Un autodenominado espiritualista ghanés, Nana Kwaku Bonsam, aseguró haber lanzado un hechizo previo al partido entre Inglaterra y Ghana para evitar que Harry Kane anotara. Bonsam afirmó que su práctica espiritual tuvo éxito, ya que Kane no logró marcar durante el encuentro que finalizó con un empate sin goles. El espiritualista había declarado públicamente su intención de impedir que el capitán inglés anotara. Esta afirmación ha generado atención mediática y debate sobre la influencia de creencias espirituales en el deporte. No se han ofrecido explicaciones alternativas al rendimiento de Kane en el partido. El incidente subraya la persistencia de prácticas tradicionales y espirituales en la cultura ghanesa.
