El gobierno ha decidido no reducir el precio que paga a los productores de cacao, evitando así un nuevo golpe económico para los agricultores. Esta decisión se toma a pesar del descenso en los precios internacionales del cacao, que ha generado preocupación en el sector. La Corporación de Cacao (COCOBOD) confirmó la medida, priorizando el bienestar de los agricultores frente a las fluctuaciones del mercado global. Mantener el precio actual busca proteger los ingresos de los productores y asegurar la sostenibilidad de la industria cacaotera nacional. Analistas señalan que esta política podría tener implicaciones fiscales, pero el gobierno considera esencial apoyar a este sector clave de la economía. La medida busca mitigar el impacto negativo de la caída de precios en las comunidades agrícolas dependientes del cacao.
