La renuncia de la ex Jefa de Justicia Sophia Akuffo al Consejo de Estado de Ghana se mantuvo en secreto durante meses, revelándose inicialmente a través de informes de prensa. La confirmación oficial llegó posteriormente a través del portavoz presidencial, Felix Kwakye Ofosu. Esta falta de transparencia ha suscitado interrogantes sobre la rendición de cuentas democrática, dado que el nombramiento de Akuffo fue público, pero su dimisión no. El Consejo de Estado, financiado por los contribuyentes, asesora directamente al Presidente, por lo que la información sobre sus miembros es de interés público. La demora en la divulgación impide que los ciudadanos sepan si el organismo opera con vacantes y si la falta de reemplazos afecta la diversidad de opiniones que llegan al Presidente. El gobierno ha admitido que recién ahora está tomando medidas para reemplazar a Akuffo, varios meses después de su renuncia, lo que valida las preocupaciones sobre la transparencia. La situación plantea dudas sobre el cumplimiento de los principios constitucionales relacionados con el funcionamiento de este importante órgano de asesoramiento.
