Los enfrentamientos étnicos y por la tierra en Nkwanta South, región de Oti, han cobrado la vida de cuatro personas, tras el fallecimiento de un herido en el hospital. El incidente violento, ocurrido el viernes en Odomi, también dejó diez personas heridas de bala y ha exacerbado las tensiones existentes. La disputa se centra en desacuerdos sobre la propiedad de la tierra entre las comunidades Adele, Akyode y Challa. Las autoridades expresan preocupación por la seguridad en la municipalidad, donde los esfuerzos de paz previos han fracasado en resolver los conflictos recurrentes. Se ha impuesto un toque de queda en la zona para intentar controlar la situación. Este último deceso agrava la inestabilidad y dificulta las perspectivas de una resolución pacífica a corto plazo. La región enfrenta un desafío significativo para abordar las causas profundas de la violencia.