El rapero finlandés Gettomasa ofreció un concierto singular en el estadio de béisbol Hippos de Jyväskylä, marcando su regreso a los escenarios. El evento se caracterizó por una presentación casi en solitario del artista, destacando la conexión directa con el público. A pesar de la ausencia de una banda o acompañantes habituales, Gettomasa logró cautivar a los asistentes. La elección del estadio de béisbol como recinto inusual añadió un elemento distintivo al espectáculo. El concierto fue considerado un éxito, demostrando la capacidad del artista para conectar con su audiencia incluso en un formato minimalista. La actuación representó un momento importante en la carrera de Gettomasa tras su regreso a la actividad musical.