La selección alemana de fútbol ha comenzado el Mundial con resultados prometedores, generando euforia entre sus seguidores. Sin embargo, persisten importantes problemas que podrían complicar su desempeño a largo plazo en el torneo. La lesión del defensa Nico Schlotterbeck representa una baja sensible para el equipo. Además, el rendimiento de Joshua Kimmich no está cumpliendo con las expectativas, generando interrogantes en la zona media. Existe una notable falta de solidez y creatividad en el centro del campo, lo que supone una debilidad táctica. A pesar de la victoria inicial, el equipo alemán aún debe resolver estas carencias para consolidar su candidatura al título. La persistencia de estas dificultades podría limitar las aspiraciones de Alemania en la competición.
