Los almacenes de gas natural en Alemania estuvieron peligrosamente bajos durante todo el verano. Ahora se ha confirmado que no se alcanzará un nivel de llenado superior al 77% antes de que comience el invierno. Esta situación genera preocupación ante la posibilidad de escasez de suministro durante los meses más fríos. Las autoridades alemanas esperan que el invierno no sea excesivamente riguroso para evitar un mayor impacto en el abastecimiento energético. La capacidad actual es insuficiente para cubrir completamente la demanda nacional en caso de temperaturas extremadamente bajas. La dependencia de las importaciones de gas sigue siendo un factor de riesgo clave para Alemania. Se insta a la población a ahorrar energía para mitigar los posibles efectos de esta situación.