La selección alemana sufrió una derrota por 1-2 contra Ecuador en un partido donde el rendimiento general fue considerado decepcionante. Varios jugadores no lograron convencer, incluyendo a Pavlovic, cuya actuación continuó siendo débil tras el encuentro previo contra Costa de Marfil. Nmecha experimentó un bajón físico durante el partido, afectando su desempeño. Las jugadas de balón largo de Rüdiger tuvieron escasa efectividad, con pocos pases llegando a su destino. A pesar de la inclusión de un jugador suplente con potencial, este no logró impactar significativamente el resultado final. La derrota plantea interrogantes sobre el nivel actual del equipo alemán y su preparación para futuros compromisos. El encuentro evidenció carencias en el juego colectivo y la falta de precisión en momentos clave.