Alemania ha cancelado un proyecto de fragatas iniciado durante el mandato de Ursula von der Leyen, debido a importantes retrasos en su desarrollo y un aumento considerable de los costos. El plan, que tenía un presupuesto de 18 mil millones de euros, se consideraba una iniciativa clave en materia de defensa. Las autoridades alemanas justificaron la decisión argumentando que los problemas logísticos y económicos hacían inviable la continuación del proyecto en sus términos originales. La cancelación representa un revés para los planes de modernización naval de Alemania y para la propia von der Leyen. Fuentes oficiales no han detallado si se explorarán alternativas para reemplazar la capacidad que se pretendía obtener con estas fragatas. El proyecto había generado controversia desde su inicio por su elevado costo y complejidad técnica.
