Según un portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores alemán, se están concediendo demasiados visados de turista a ciudadanos rusos para entrar en la Unión Europea. Esta situación genera preocupación en Alemania, que considera necesario endurecer las restricciones. La medida busca limitar el turismo ruso en respuesta a la invasión de Ucrania y la situación geopolítica actual. Se espera que las nuevas normas dificulten la obtención de visados para ciudadanos rusos que deseen ingresar al espacio Schengen con fines turísticos. El gobierno alemán argumenta que el turismo no debe ser una vía de entrada para aquellos que apoyan la agresión rusa. Aún no se han detallado los cambios específicos en las regulaciones, pero se anticipan anuncios en breve. El objetivo final es aumentar la presión sobre el régimen de Putin.