El ministro de Defensa alemán, Boris Pistorius, ha admitido que Alemania perdió seis años cruciales en el fortalecimiento de sus capacidades de defensa tras la anexión de Crimea por parte de Rusia. Pistorius señaló una falta de acción en la modernización de las fuerzas armadas y en la preparación de la defensa civil durante ese período. Esta inacción ha dejado a Alemania en una posición vulnerable frente a la creciente amenaza rusa, según el ministro. La declaración representa una autocrítica contundente sobre la política de defensa alemana en los últimos años. Pistorius enfatizó la necesidad de una inversión significativa y un cambio de enfoque para corregir esta situación. El ministro busca ahora acelerar la modernización militar y mejorar la resiliencia del país. La admisión se produce en un contexto de creciente preocupación por la seguridad europea.