El Ministerio de Asuntos Exteriores alemán reconoció la creciente demanda de visas alemanas en Turquía, superando la capacidad actual de procesamiento. La situación ha generado frustración en Turquía debido a los retrasos y rechazos de visas Schengen. Alemania vincula una solución duradera a que Ankara cumpla con los criterios establecidos por la Unión Europea para la liberalización de visas. Según fuentes oficiales alemanas, la responsabilidad de resolver el problema recae en el gobierno turco. La demanda actual dificulta la gestión eficiente de las solicitudes. La agencia alemana dts informó sobre estas declaraciones, destacando la necesidad de que Turquía avance en las reformas requeridas por la UE. Esta situación refleja tensiones en las relaciones bilaterales en materia de movilidad ciudadana.