La selección nacional de Alemania inició su participación en el torneo con una contundente victoria, imponiéndose por 7-1. Este festival de goles dejó claro el dominio alemán en su primer encuentro. Por otro lado, el partido entre Japón y Países Bajos terminó con un resultado inesperado. La escuadra japonesa logró golpear a los neerlandeses en los instantes finales del encuentro. Este giro dramático provocó un impacto inmediato en el estadio. Tras el pitido final, los aficionados japoneses procedieron a limpiar las instalaciones deportivas. Dicha acción reflejó la disciplina característica de los seguidores nipones. Ambos resultados marcan el inicio de una competición llena de contrastes.