Alemania ha acogido favorablemente el nuevo pacto migratorio de la Unión Europea, aunque ha anunciado que mantendrá los controles en sus fronteras. Esta decisión refleja una postura cautelosa a pesar del acuerdo alcanzado a nivel comunitario. El ministro alemán ha señalado que el debate sobre la inmigración a menudo se centra en las familias, cuando la realidad es que la mayoría de los inmigrantes son hombres. La continuidad de los controles fronterizos alemanes busca gestionar los flujos migratorios y garantizar la seguridad. El pacto migratorio de la UE busca un enfoque más coordinado y equitativo en la gestión de la inmigración y el asilo. Se espera que el acuerdo facilite la distribución de responsabilidades entre los estados miembros.